Cómo mantener el color de tu marca igual en diferentes soportes

Cómo mantener el color de tu marca igual en diferentes soportes

Si estás aquí, es porque te preocupa cómo mantener el color de tu marca igual en todos tus soportes. Debes saber que esto no es casualidad, ni suerte, es el resultado de elegir bien la paleta, entender los materiales, saber qué técnica de impresión encaja mejor en cada caso y, sobre todo, revisar muestras físicas antes de producir en masa. Porque una cosa es cómo se ve tu color en pantalla y otra muy distinta cómo se percibe en el mundo real.

Vamos a verlo paso a paso y pensando en algo muy concreto: tus productos personalizados y lo que dicen de tu marca cuando tú no estás delante para explicarlos.

El reto de mantener tu color corporativo cuando haces merchandising personalizado

Cuando llevas tu identidad visual a ropa personalizada, papelería, stands, regalos de empresa o materiales promocionales, tu color corporativo deja de ser un simple elemento gráfico para convertirse en una especie de firma visual. Algo que debería reconocerse incluso antes de leer tu logo.

El problema es que ese color que se ve perfecto en la pantalla del ordenador puede cambiar cuando lo trasladas a una tarjeta, una gorra, unas sudaderas personalizadas o unas tazas para merchandising.

Y esto no pasa porque porque alguien lo haya hecho mal, sino porque cada soporte tiene con sus propias reglas.

El reto de mantener tu color corporativo en el merchandising

Por eso, la gestión del color no se trata solo de elegir. Se trata de definirlo correctamente en todos los sistemas (RGB, CMYK, web, RAL, Pantone) y, sobre todo, de anticipar en qué soportes va a existir tu marca: textil, plástico, papel, metal, digital; y bajo qué condiciones.

Por qué tu color cambia según el material, la luz o la técnica de impresión

En este punto tienes que entender que el color no es un objeto fijo, es una percepción.

A nivel técnico, el color que ves en pantalla y el que ves impreso no son iguales, pues no hablan el mismo idioma. Las pantallas funcionan con luz (RGB), la impresión trabaja con tintas (CMYK o tintas planas tipo Pantone). Y esa diferencia lo cambia todo.

Además, no todos los catálogos de color son equivalentes. Hay tonos que existen en Pantone o en web, pero que no pueden reproducirse exactamente en RAL o en ciertas tintas textiles. En esos casos, siempre se trabaja con aproximaciones realistas.

Tenemos que hablar también del soporte. Cada material absorbe, refleja o difunde la luz de manera diferente. La misma tinta se verá distinta sobre algodón, poliéster, papel mate o plástico brillante. A esto hay que sumarle los acabados (mate, brillo, texturizado) y las condiciones de luz (interior, exterior, focos fríos, cálidos, luz natural).

El resultado es que tu color puede verse elegante y profundo en una web, pero apagado cuando lo imprimes sobre una sudadera u otros regalos originales de empresa.

Por qué tu color cambia

Cómo conseguir que tus productos personalizados sean coherentes con tu identidad visual

La buena noticia es que sí se puede hacer mucho para reducir esas diferencias.
No para eliminarlas al 100%, pero sí lo suficiente como para que tu marca se vea sólida, reconocible y profesional.

A continuación, te explicamos una serie de claves que te ayudarán en esta tarea:

Elige artículos cuyo color base se acerque a tu Pantone

Si tu color corporativo es muy concreto, por ejemplo, un rojo muy vivo, un azul muy definido, un verde poco común, te conviene elegir soportes cuyo color base juegue a tu favor.

Los fondos neutros (blanco, negro, gris) suelen facilitar mucho la coherencia; en cambio, imprimir un logo azul sobre un tejido azul distinto es generar problemas al proyecto.

En el merchandising textil esto se nota mucho. Por ejemplo, en camisetas serigrafiadas, gorras, polos o sudaderas personalizadas, un color base demasiado cercano al del logo puede restar contraste y hacer que el diseño pierda presencia. Por lo tanto, aquí hay que pensar menos como diseñador en pantalla y más como alguien que va a ver la prenda a tres metros de distancia, en una feria, en un evento o en la calle.

Revisa muestras físicas: el método más fiable

Las guías de color, los mockups y las simulaciones 3D ayudan, pero nada sustituye a tener la muestra en la mano, verla a distintas horas del día, bajo diferentes luces y compararla con otros soportes de tu marca. Ahí es donde puedes ver en verdad si ese color funciona o no.

Revisa muestras físicas para comprobar el color

En Grupo Billingham sabemos lo importante que es la experiencia al mandar a producir merchandising para empresas y, por esa razón, te damos la opción de solicitar muestras físicas antes de cerrar una producción grande. De esta forma, podrás comprobar la calidad del tejido, la estabilidad del color y el contraste real con el logo, sin sorpresas posteriores.

Apuesta por técnicas de marcaje que respeten mejor el color del logo

No todas las técnicas reproducen el color igual. Algunas ofrecen más precisión cromática, otras priorizan la durabilidad o el acabado.

Por ejemplo, las tintas planas (Pantone) en serigrafía suelen ofrecer una estabilidad de color muy alta cuando el proyecto lo exige. En cambio, ciertos sistemas digitales pueden variar más según la máquina, el perfil de color o el material.

Por su parte, la serigrafía, un bordado con hilos correctamente seleccionados o técnicas híbridas pueden mantener la coherencia en camisetas serigrafiadas y sudaderas personalizadas, pero siempre que se definan bien los códigos y se respeten en producción.

En soportes rígidos como botellas personalizadas o tazas para merchandising, conviene elegir procesos que equilibren cobertura, resistencia y fidelidad cromática, como ciertas sublimaciones o impresiones directas bien calibradas.

Qué tener en cuenta según el tipo de producto

No es lo mismo imprimir en algodón que en cerámica; ni en papel texturizado que en plástico brillo. Aceptarlo desde el principio te permite tomar mejores decisiones de diseño y producción.

Ropa serigrafiada

En prendas textiles, el tejido manda. El gramaje, la composición y el acabado influyen directamente en cómo se percibe el color.

Un mismo Pantone puede verse más intenso en una camiseta de algodón peinado que en una mezcla con poliéster o en tejidos técnicos o deportivos. Por eso, cuando planifiques camisetas serigrafiadas, tienes que decidir primero qué familias de prenda vas a utilizar y validar cómo se comporta el color en cada una.

A veces hay que ajustar ligeramente la tinta, el número de pasadas o incluso el Pantone de referencia para ciertos tejidos. Pero no veas esto como una incoherencia, más bien es adaptarse de forma inteligente.

Botellas, tazas y accesorios rígidos

En las botellas personalizadas y otros productos rígidos, el color suele ser más estable, pero el acabado sigue siendo decisivo. Un acabado brillo intensifica mientras que uno mate suaviza y eso cambia la percepción.

Qué tener en cuenta según el tipo de producto

Por eso, hay que revisar tanto el color base como la zona de impresión, sobre todo si el logo tiene detalles finos. Probar una muestra real con tu diseño final te da una visión mucho más fiel de cómo se verá tu marca en el uso diario.

Packaging personalizado

En packaging personalizado hay que considerar otro factor del que hasta ahora no hemos hablado. Nos referimos a la textura.

Un color no se comporta igual en papel estucado brillo que en papel mate, cartón reciclado o papeles con fibras visibles. Cada superficie refleja la luz de forma distinta.

Si tu marca cuida mucho sus cajas, bolsas o estuches, trabajar con pruebas impresas en los papeles reales es casi obligatorio. Solo así puedes ajustar tonos, contrastes y combinaciones para que el packaging siga hablando el mismo idioma visual que el resto de tus soportes.

Como vimos en esta guía, si quieres que tu color de marca se vea igual en todos tus productos personalizados, haz esto: define bien tus códigos, elige soportes y técnicas que los respeten y exige muestras físicas antes de producir en grande.

Artículo escrito por
Autora blog Codés

Codés

Mi nombre es Codés (lo sé, nombre peculiar donde los haya), soy publicista de formación y copywriter de profesión.

En esta etapa laboral he tenido la suerte de dar con Grupo Billingham, una de las empresas de referencia en el sector de los regalos personalizados y artículos publicitarios. Aquí me encargo de crear artículos relacionados con los regalos publicitarios, personalizados y de merchandising con el objetivo de que sean útiles y prácticos para nuestra audiencia, ¡cosa que me encanta! Los viajes y la lectura son dos de mis grandes pasiones, ¡siempre me verás planeando el próximo viaje con un buen libro bajo el brazo!

Codés

Mi nombre es Codés (lo sé, nombre peculiar donde los haya), soy publicista de formación y copywriter de profesión.

En esta etapa laboral he tenido la suerte de dar con Grupo Billingham, una de las empresas de referencia en el sector de los regalos personalizados y artículos publicitarios. Aquí me encargo de crear artículos relacionados con los regalos publicitarios, personalizados y de merchandising con el objetivo de que sean útiles y prácticos para nuestra audiencia, ¡cosa que me encanta! Los viajes y la lectura son dos de mis grandes pasiones, ¡siempre me verás planeando el próximo viaje con un buen libro bajo el brazo!